Un Hogar Sustentable y Accesible Para Todos.

Por: Samuel Neuenschwander y Aarón Nava / @publicistaaron / Tiempo de lectura: 3 minutos.

La Paz, Baja California. Durante un atardecer en la playa, Samuel Neuenschwander se estaba preparando para iniciar la construcción de su “Hack Shack”, su primer esfuerzo para desarrollar un hogar cien por ciento sustentable y accesible para todos. “¡¿Listos para iniciar?!”, gritó Samuel. El primer objetivo que debía cumplir, era desarrollar un muro con bolsas de arena. Esto se decidió porque el material es muy abundante en la zona, tiene muy buena respuesta térmica, manteniéndose fresca durante el día y cálido durante la noche.

 

 

 

 

Para alcanzar esta meta, Samuel se apoyó de un increíble equipo de trabajadores, de la arquitecta Gabriela Ortiz y de Stefan Kracht; especialista en la metodología de construcción por medio de sacos de arena, quienes trabajaron bajo temperaturas de treinta y cinco grados centígrados durante días.

Fue muy difícil para Sam describir con simples palabras, lo que fue colocar los primeros costales de su nuevo hogar. “¡Simplemente sensacional!, que maravilla es crear todo esto con los mismos recursos que te brinda el entorno y la naturaleza”, exclamó. La alegría y la felicidad de todos aumentaba conforme “la pared de arena” seguía subiendo y subiendo. El proyecto lucía de maravilla, con ganas de dejar frutos.

 

La obra se detuvo el dieciséis de noviembre por el consumo del presupuesto. La situación fue muy difícil de sobrellevar, tuvo que abandonar la relación laboral con Gabriela  y concentrarse en su negocio de los calentadores solares Kessel, el cual, todavía no dejaba ninguna utilidad. Su frustración fue total; estaba por decidir, en más de una ocasión, regresar a su país natal, Suiza.

 

Pasaron ocho meses, Samuel regresó a echarle un vistazo a la zona, lo que que encontró, fue desgarrador. Las bolsas de arena se rompieron por falta de repellado y por haberlas dejado expuestas al sol. La vista fue terrible, todas esas horas de esfuerzo y empeño se desmoronaron en cuestión de segundos, dejando a Samuel sin esperanzas para terminar su sueño.

 

 

Después de un fuerte golpe, la decepción y melancolía invadieron su mundo. Parecía que todo había llegado a su fin, sin embargo, en un último esfuerzo por rescatar lo que quedaba entre los escombros, logró contactar a dos nuevos arquitectos, Octavio y Josué, especializados en construcciones ecológicas; quienes lo animaron a no darse por vencido. Tuvieron que empezar desde cero y mantener la frente en alto durante cada instante. “Siempre hay luz en cada mañana, incluyendo en Baja”, comentó Samuel. Una vez retomando el proyecto, el equipo de trabajadores de Edgar, lograron terminar la estructura de la pared con sacos de arena en menos de dos semanas. Devolviendo la esperanza a todos los involucrados.

 

“Chepo”, el palapero, se unió para crear el techo de paja, el cual, lucía increíble sobre la edificación. “Comienza a verse como una auténtica casa”. Dijo Sam.

 

Un verdadero reto se presentó con el huracán Bud, el cual apareció por el horizonte, amenazando con destruir todo a su paso. “Tendremos que ver lo que sucede, pero estoy seguro que el Hack Shack, prevalecerá esta vez”, dijo Sam con certeza. Por fortuna, no hubo daños catastróficos, el equipo estaba sorprendido al ver que la estructura había superado los fuertes vientos de la tormenta. Muchos se imaginaron que al ser una casa ecológica, construida en la playa, se destruiría frente a el huracán. Afortunadamente, no fue así.

 

Sin duda, hasta en la construcción de tu casa puede existir un aprendizaje y puede darte la oportunidad de seguir creciendo como persona, solo así podemos alcanzar nuestros ideales. Da click aquí, para ver como se verá terminado este fascinante proyecto.

 

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